Muchas lunas están muertas "geológicamente". Eso significa que no tienen, por ejemplo, terremotos, montañas en formación o volcanes. Durante años, muchos científicos notaron que la luna de Júpiter "Io" no registraba demasiada actividad. Pero resulta que estos científicos estaban equivocados respecto de "Io".

En 1979, la nave Voyager 1 de la NASA tomó las primeras fotos de "Io" en primer plano. Las imágenes mostraban una columna de humo masiva que erupcionaba desde su superficie hacia el espacio. No solo "Io" tenía volcanes, sino que además estaban activos. ¡Esta fue la primera vez que se halló un volcán en erupción fuera del planeta Tierra!

Existen volcanes en todo nuestro sistema solar. Pero solo pocos lugares además de la Tierra (como algunas lunas de Júpiter, Saturno y Neptuno) poseen volcanes activos en la actualidad.

¡Conoce más sobre los muchos volcanes de nuestro sistema solar!

Venus

Venus. El rojo indica áreas elevadas y el azul indica áreas bajas. Crédito: NASA.

Aunque no podamos ver a través de la densa atmósfera de Venus, ¡sabemos que Venus está cubierto de volcanes! Tiene más volcanes en su superficie que cualquier otro lugar en nuestro sistema solar.

Los científicos conocen los volcanes de Venus porque los han visto a través de las nubes usando un radar. Venus tiene alrededor de 1000 volcanes. Estos erupcionan flujos de roca derretida (lava) sobre su superficie. Los científicos creen que la actividad de los volcanes de Venus data de una fecha muy reciente. Algunos piensan que ahora mismo podría haber volcanes activos sobre su superficie.

 

Imagen generada por computadora de Maat Mons, el volcán más alto de Venus. Crédito: NASA/JPL.

 

Ushas Mons, un volcán de Venus que tiene 1.25 millas de altura. Crédito: NASA/JPL.

 

La Tierra

La Tierra, Crédito: NASA/GSFC/NOAA.

Existe toda clase de volcanes sobre la Tierra: activos, inactivos, extintos, volcanes que explotan con cenizas y gases, y volcanes que emanan ríos calmos de roca derretida (conocida como lava).

Los volcanes de la Tierra han sido los responsables de la destrucción de ciudades, la extinción de especies y los cambios en el clima del planeta. Sin embargo, no todos son peligrosos. Los volcanes brindan nutrientes importantes para las plantas y los animales, a la vez que crean hermosas cadenas montañosas e islas.

 

El Monte Santa Helena erupcionó en mayo de 1980 y expulsó cenizas a 80,000 pies en el aire. Crédito: USGS.

Vista del volcán Sarychev de Rusia desde la Estación Espacial Internacional. Crédito: NASA.

Imagen del volcán Kliuchevskoi y su nube de cenizas, tomada desde el espacio por los tripulantes del trasbordador espacial Endeavour. Crédito: NASA.

 

Marte

Marte. Crédito: NASA.

¡El Monte Olimpo es el volcán y la montaña más grande de nuestro sistema solar! Tiene 14 millas de altura.

¿Conoces el Monte Everest? Pues, ¡es casi tres veces más alto!

No se ha registrado una erupción en Marte, pero algunos científicos creen que aún podría producirse alguna en el futuro. Marte está cubierto de campos masivos de ríos de lava y altas montañas volcánicas que quedan de cuando Marte era un hervidero de actividad geológica.

Monte Olimpo, el volcán más grande del sistema solar. Si estuviera en la Tierra, ¡abarcaría todo el estado de Arizona! Crédito: NASA/Programa de Exploración de Marte.

 

Monte Olimpo, el volcán (y la montaña) más grande del sistema solar.

 

Dos vistas del volcán marciano Arsia Mons. Crédito: NASA.

 

El volcán marciano Hecates Tholus puede haber erupcionado ¡hace 350 millones de años! Crédito: NASA/JPL/ASU.

 

Io

Io. Crédito: NASA/JPL.

La luna de Júpiter "Io" alberga algunos de los volcanes más impresionantes. Grandes columnas de gases y roca derretida son expulsadas tan alto que pueden verse desde una nave espacial a gran distancia. También hay ríos de lava hirviendo. La lava emana del calor que genera la fuerza de gravedad. El interior de "Io" está caliente porque la fuerza de gravedad masiva de Júpiter y sus otras lunas hace que esta luna se tuerza. Esta torcedura crea fricción en el interior de "Io". La fricción genera calor, y este genera roca derretida y gases. Cuando esta materia supercaliente es emanada sobre la superficie, produce grandes erupciones volcánicas.

Video de una columna de humo gigante que emana del volcán Tvashtar de Io, a 200 millas en el aire. Crédito: NASA/JHU-APL/SRI.

La columna de Prometeo de Io (área violeta sobre el costado de Io), erupcionando azufre hacia el espacio. Esta columna de humo ha estado activa desde 1979. Crédito: NASA/JPL.

 

Ríos de lava en la región volcánica de Tvashtar Paterae, en Io. Crédito: NASA/JPL.

 

El volcán de Io, Pele, libera al espacio una columna de humo volcánico masiva. La columna abarca un área que tiene el tamaño de Alaska. Crédito: NASA/JPL/USGS.

 

Encélado

Encélado. Crédito: NASA/JPL.

La pequeña luna de Saturno, Encélado, no posee volcanes, sino criovolcanes. Los criovolcanes son similares a los volcanes normales, excepto que en vez de roca derretida hirviendo, estos volcanes erupcionan agua y otros gases, como los géiseres. El interior de Encélado está caliente porque el empuje masivo de la gravedad de Saturno tuerce el planeta. Esto genera fricción y calor. Este calor tiene que escapar de algún modo. Cuando lo hace, crea erupciones maravillosas y congeladas que pueden ser vistas desde una nave espacial a la distancia.

Hielo de agua que sale despedido de géiseres en la luna de Saturno Encélado. Crédito: NASA/JPL/SSI.

 

Una columna de humo erupciona desde la superficie de Encélado. Crédito: NASA/JPL/SSI.

 

Los géiseres emanan hielo y gas hacia el espacio en la luna Encélado de Saturno. Crédito: NASA/JPL/SSI.

 

Géiseres gelificados en la luna Encélado de Saturno. Crédito: NASA/JPL/SSI.

 

 

Tritón

Tritón. Crédito: NASA/JPL/USGS.

La luna congelada de Neptuno, Tritón, tiene criovolcanes.

Los criovolcanes erupcionan agua y otros gases, no roca derretida. Tritón posee una corteza de nitrógeno congelado. Esta corteza atrapa el calor del Sol dentro del planeta y calienta parte del nitrógeno, agua y amoníaco que hay adentro. Cuando se calienta lo suficiente, el nitrógeno se transforma en gas. Este gas acumula presión y erupciona a través de la corteza, creando géiseres de gas y hielo de nitrógeno, y ríos de amoníaco y agua, parecidos a los de lava. Muy lejos, en los rincones más alejados y fríos de nuestro sistema solar, ¡estas son las erupciones más distantes de las que se tenga información!

Los científicos creen que las marcas negras sobre la superficie de Tritón son el resultado de los criovolcanes. Crédito: NASA.

 

 

El área lisa en la parte inferior de la izquierda probablemente se formó como resultado de criovolcanes. Los orificios circulares pueden ser restos de volcanes helados. Crédito: NASA/JPL/USRA/LPI.

¡Una predicción audaz!

No todos los científicos pensaban que "Io" estaba geológicamente muerta antes de que la nave Voyager llegara a Júpiter. Algunos lanzaron una predicción audaz de que "Io" debía tener volcanes. Calculaban que el empuje de la fuerza de gravedad de Júpiter perturbaría a "Io" de tal forma que el interior tenía que encenderse. No habría otro lugar por donde este calor se escapará si no fuera por los volcanes. Hicieron pública su predicción solo una semana antes de que la nave espacial Voyager halló la primera evidencia de los volcanes activos de "Io".

¡Este es un gran ejemplo del método científico en perfecto funcionamiento!