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Perservence se basa en cámaras de navegación izquierda y derecha. Lo que se ve aquí combina la perspectiva de dos cámaras móviles durante el primer viaje del vehículo utilizando AutoNav, su función de navegación automática.
Créditos: NASA/JPL-Caltech.
El rover más nuevo de la agencia está recorriendo el paisaje marciano utilizando un sistema de navegación automática recientemente mejorado.
El rover Perseverance, el robot de seis ruedas más nuevo de la NASA en Marte, está comenzando un viaje épico por el suelo de un cráter en busca de signos de vida antigua. El equipo del rover está inmerso en la planificación de rutas de navegación, redactando instrucciones para transmitirlas, incluso usando gafas 3D especiales para ayudar a trazar su rumbo.
El rover se irá haciendo cada vez más autónomo en su conducción, utilizando un potente sistema de navegación automática llamado AutoNav, que crea mapas en 3D del terreno, identifica peligros y planifica una ruta alrededor de cualquier obstáculo sin necesidad de una dirección adicional desde los controladores en la Tierra.
“Tenemos una capacidad llamada ‘pensar mientras conducimos’”, dijo Vandi Verma, ingeniera senior del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en el sur de California. “El rover está analizando su conducción autónoma mientras se mueve”.
Esa capacidad, combinada con otras mejoras, podría permitir que Perseverance alcance una velocidad máxima de 120 metros por hora; su predecesor, Curiosity, equipado con una versión anterior de AutoNav, se mueve aproximadamente a 20 metros por hora mientras sube al Monte Sharp por el sureste
Vandi Verma, una ingeniera que ahora trabaja con el rover Perseverance Mars de la NASA, se ve en esta foto conduciendo el rover Curiosity. Los conductores de robots todavía utilizan las gafas 3D especiales para detectar fácilmente irregularidades en el terreno que el vehículo debería evitar.
Créditos: NASA/JPL-Caltech.
“Aceleramos AutoNav cuatro o cinco veces”, dijo Michael McHenry, líder del dominio de movilidad y parte del equipo de planificadores móviles de JPL. “Estamos conduciendo mucho más lejos en mucho menos tiempo de lo que demostró Curiosity”.
Cuando Perseverance comience su primera campaña científica en el cráter Jezero, AutoNav será un instrumento clave para ayudar a desarrollar el trabajo.

Este cráter hace miles de millones de años, fue un lago, cuando Marte estaba más húmedo que hoy, y el destino de Perseverance es un delta de un río seco en el borde del cráter. Si alguna vez hubo vida en Marte, allí podrían encontrarse allí signos. El rover recolectará muestras a lo largo de unos 15 kilómetros, luego preparará las muestras para que a través de una misión futura, se recolecten y se traigan a la Tierra para su análisis.
“Vamos a poder llegar a lugares a los que los científicos quieren ir, mucho más rápido”, dijo Jennifer Trosper, que es gerente del proyecto del rover Mars 2020 Perseverance y ha trabajado en todos los rovers marcianos de la NASA. “Ahora podemos conducir a través de estos terrenos más complejos en lugar de rodearlos: no es algo que hayamos podido hacer antes”.
Llegada del rover Perseverance Mars de la NASA a Marte
Créditos: NASA/JPL-Caltech.
El factor humano
Por supuesto, Perseverance no se las arregla solo con AutoNav. La participación del equipo rover sigue siendo fundamental en la planificación y conducción de la ruta. Todo un equipo de especialistas desarrolla una ruta de navegación junto con la planificación de la actividad del rover, ya sea que esté examinando una característica geológicamente interesante en el camino a su destino o, dentro de poco tiempo, tomando muestras.
Debido al retraso de la señal de radio entre la Tierra y Marte, no se puede mover el rover hacia adelante con un joystick. El equipo escudriña las imágenes de satélite, a veces poniéndose gafas 3D para ver la superficie marciana en el entorno del rover. Cuando acaban de hacer esta gestión, envían las instrucciones a Marte y el rover las ejecuta al día siguiente.
Las ruedas de Perseverance también se modificaron para ir a la par con la rapidez con que se ejecutan esos planes: además de ser un poco más grandes en diámetro y más estrechas que las ruedas de Curiosity, cada una dispone de 48 huellas que parecen líneas ligeramente onduladas, a diferencia del patrón de 24 marcas en las de Curiosity. De esta manera, se cumplen los objetivos de tracción y durabilidad de las ruedas.
“Curiosity no pudo usar el AutoNav debido al problema del desgaste de las ruedas”, dijo Trosper. “Al principio de la misión, experimentamos el desplazamiento sobre rocas pequeñas, afiladas y puntiagudas que empezaron a perforar las ruedas, y nuestro AutoNav no las evitó”.
En la parte inferior del cuerpo de Perseverance hay mayor espacio libre que permite que el rover se desplace con seguridad sobre terrenos más accidentados, incluidas rocas grandes. Las habilidades mejoradas de navegación automática de Perseverance incluyen también a ENav, o navegación mejorada, una combinación de algoritmo y software que permite una detección más precia de peligros.
A diferencia de sus predecesores, Perseverance puede emplear uno de sus ordenadores solo para navegar en la superficie; su ordenador principal puede dedicarse a otras tareas que mantienen al rover saludable y activo.
Este Vision Compute Element, o VCE, guió a Perseverance a la superficie marciana en febrero durante su entrada, descenso y aterrizaje. Ahora se está utilizando continuamente para trazar el viaje del rover mientras lo ayuda a evitar problemas en el camino.
El rover también realiza un seguimiento de la distancia recorrida de un lugar a otro mediante un sistema llamado “odometría visual”. Perseverance captura imágenes periódicamente a medida que se mueve, comparando una posición con la siguiente para ver si se movió la distancia esperada.
Los miembros del equipo esperan que AutoNav “tome el volante”. Pero también estarán listos para intervenir cuando sea necesario.
¿Y cómo es conducir en Marte? Pues los planificadores y conductores dicen que nunca deja de fascinar.
“Jezero es increíble”, dijo Verma. “Es el paraíso de los conductores de vehículos todo terreno. Cuando te pones las gafas 3D, ves mucha más ondulación en el terreno. Algunos días solo miro las imágenes”.
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¿Alguna vez te has preguntado si estamos solos en el universo? Hasta ahora, la única vida que conocemos está aquí en la Tierra.
Para poder dar explicación a esta pregunta la NASA está explorando el sistema solar y más allá. Desde el estudio de la habitabilidad de Marte, la exploración de "mundos oceánicos" prometedores, como Titán y Europa, hasta la identificación de planetas del tamaño de la Tierra alrededor de estrellas distantes, nuestras misiones científicas están trabajando juntas con el objetivo de encontrar signos inconfundibles de vida más allá de la Tierra (un campo de la ciencia llamada astrobiología).
Mediante el estudio de la astrobiología, la NASA invierte en comprender los orígenes, la evolución y los límites de la vida en la Tierra. Este trabajo ha sido importante para dar forma a las ideas sobre dónde enfocar los esfuerzos de búsqueda de la vida. A medida que la NASA explora el sistema solar, nuestra comprensión de la vida en la Tierra y el potencial de vida en otros mundos ha cambiado junto con los numerosos descubrimientos. El estudio de organismos en ambientes extremos en la Tierra, desde la meseta polar de la Antártida hasta las profundidades del océano, ha puesto de relieve que la vida tal como la conocemos es altamente adaptable, pero no siempre fácil de encontrar. La búsqueda de vida requiere mucho cuidado y se basa en el conocimiento que obtenemos al estudiar la vida en la Tierra a través de la lente de la astrobiología. Si hay algo ahí fuera, es posible que todavía no sepamos cómo reconocerlo.
Misiones pasadas
Viking 1 y 2
Hace más de 45 años, el Proyecto Viking encontró un lugar en la historia cuando se convirtió en la primera misión de Estados Unidos en aterrizar una nave espacial de manera segura en la superficie de Marte.
Viking 1 y 2, cada uno compuesto por un orbitador y un módulo de aterrizaje, fueron el primer intento de la NASA de buscar vida en otro planeta y, por lo tanto, la primera misión dedicada a la astrobiología. Los experimentos biológicos de la misión revelaron una actividad química inesperada en el suelo marciano, pero no proporcionaron pruebas claras de la presencia de microorganismos vivos cerca de los lugares de aterrizaje.

Galileo
La misión Galileo de la NASA orbitó Júpiter durante casi ocho años y pasó cerca de todas sus lunas principales. Galileo arrojó datos que continúan dando forma a la ciencia de la astrobiología, en particular el descubrimiento de que la luna helada de Júpiter, Europa, tiene evidencia de un océano subterráneo con más agua que la cantidad total de agua líquida que se encuentra en la Tierra. Estos hallazgos también ampliaron la búsqueda de entornos habitables fuera de la "zona habitable" tradicional de un sistema, la distancia desde una estrella a la que el agua líquida puede persistir en la superficie de un planeta.
Cassini
Durante más de una década, la nave espacial Cassini compartió las maravillas de Saturno y su familia de lunas heladas, llevándonos a mundos asombrosos y ampliando nuestra comprensión de los tipos de mundos en los que podría existir vida.
Por primera vez, los astrobiólogos pudieron ver a través de la espesa atmósfera de Titán y estudiar la superficie de la luna, donde encontraron lagos y mares llenos de hidrocarburos líquidos. Los astrobiólogos están estudiando lo que estos hidrocarburos líquidos podrían significar para el potencial de vida en Titán. Cassini también fue testigo de la erupción de penachos helados de Encelado, la pequeña luna de Saturno. Al volar a través de las plumas, la nave espacial encontró evidencia de agua salada y químicos orgánicos. Esto generó dudas sobre si podrían existir ambientes habitables debajo de la superficie de Encelado.

Spirit y Opportunity Mars Exploration Rovers
Los rovers gemelos de exploración de Marte de la NASA, Spirit y Opportunity, se lanzaron hacia Marte en 2003 en busca de respuestas sobre la historia del agua en Marte. Originalmente una misión principal de tres meses, ambos exploradores robóticos sobrevivieron con creces sus misiones originales y pasaron años recopilando datos en la superficie de Marte.
Spirit y Opportunity fueron la primera misión para probar que el agua líquida, un ingrediente clave para la vida, había fluido una vez a través de la superficie de Marte. Sus hallazgos moldearon nuestra comprensión de la geología de Marte y los entornos pasados, y sugirieron de manera importante que los entornos antiguos de Marte alguna vez pudieron haber sido adecuados para la vida.
Kepler y K2
La primera misión de búsqueda de planetas de la NASA, el Telescopio Espacial Kepler, allanó el camino para nuestra búsqueda de vida en el sistema solar y más allá. Una parte importante del trabajo de Kepler fue la identificación de planetas del tamaño de la Tierra alrededor de estrellas distantes.
Después de nueve años en el espacio profundo, recopilando datos que indican que nuestro cielo está lleno de miles de millones de planetas ocultos, más planetas incluso que estrellas, el telescopio espacial se retiró en 2018. Kepler dejó un legado de más de 2.600 descubrimientos de exoplanetas, muchos de los cuales podrían ser lugares prometedores para la vida.

Spitzer
Durante sus dieciséis años en el espacio, el Telescopio Espacial Spitzer se convirtió en una herramienta principal para estudiar exoplanetas, utilizando su vista infrarroja del universo. Spitzer marcó una nueva era en la ciencia planetaria como uno de los primeros telescopios en detectar directamente la luz de las atmósferas de los planetas fuera del sistema solar, o exoplanetas. Esto permitió a los científicos estudiar la composición de esas atmósferas e incluso aprender sobre el clima en estos mundos distantes.
Los instrumentos infrarrojos de Spitzer permitieron a los científicos observar las regiones cósmicas que están ocultas a los telescopios ópticos, incluidos los polvorientos viveros estelares, los centros de las galaxias y los sistemas planetarios de nueva formación. Los ojos infrarrojos de Spitzer también permitieron a los astrónomos ver objetos más fríos en el espacio, como estrellas fallidas (enanas marrones), planetas extrasolares, nubes moleculares gigantes y moléculas orgánicas que pueden contener el secreto de la vida en otros planetas.
Misiones actuales

Hubble
Desde su lanzamiento en 1990, el telescopio espacial Hubble ha hecho inmensas contribuciones a la astrobiología. Los astrónomos utilizaron el Hubble para realizar las primeras mediciones de la composición atmosférica de los planetas extrasolares, y el Hubble ahora está caracterizando vigorosamente las atmósferas de exoplanetas con componentes como sodio, hidrógeno y vapor de agua. Las observaciones del Hubble también están proporcionando pistas sobre cómo se forman los planetas, a través de estudios de discos de polvo y escombros alrededor de estrellas jóvenes.
No todas las contribuciones de Hubble involucran objetivos distantes. El Hubble también se ha utilizado para estudiar cuerpos dentro del sistema solar, incluidos asteroides, cometas, planetas y lunas, como las intrigantes lunas heladas de Europa y Ganímedes. Hubble ha proporcionado información invaluable sobre el potencial de la vida en el sistema solar y más allá.
MAVEN
La misión de detección de la atmósfera de Marte, Atmósfera y Evolución Volátil (MAVEN) de la NASA se lanzó en noviembre de 2013 y comenzó a orbitar Marte aproximadamente un año después. Desde entonces, la misión ha realizado contribuciones fundamentales para comprender la historia de la atmósfera y el clima marcianos.
Los astrobiólogos están trabajando con estos datos atmosféricos para comprender mejor cómo y cuándo Marte perdió su agua e identificar períodos en la historia de Marte en los que era más probable que existieran entornos habitables en la superficie del planeta.
Mars Odyssey
Durante dos décadas, la Mars Odyssey de la NASA, la nave espacial más longeva del Planeta Rojo, ha ayudado a localizar hielo, evaluar los lugares de aterrizaje y estudiar las misteriosas lunas del planeta.
Odyssey ha proporcionado mapas globales de elementos químicos y minerales que componen la superficie de Marte. Los astrobiólogos utilizan estos mapas detallados para determinar la evolución del medio ambiente marciano y su potencial de vida.

Orbitador de reconocimiento de Marte
El Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA está buscando evidencia de que el agua persistió en la superficie de Marte durante un largo período de tiempo. Si bien otras misiones a Marte han demostrado que el agua fluyó a través de la superficie en la historia de Marte, sigue siendo un misterio si el agua estuvo presente el tiempo suficiente para proporcionar un hábitat para la vida.
Los datos de MRO son esenciales para los astrobiólogos que estudian el potencial de entornos habitables en el pasado y el presente de Marte. Además, estos estudios son importantes en la construcción de modelos climáticos para Marte y para su uso en estudios de planetología comparativa para la habitabilidad potencial de exoplanetas que orbitan estrellas distantes.
Curiosity Mars Rover
El rover Curiosity Mars está estudiando si Marte alguna vez tuvo entornos capaces de sustentar la vida microbiana. En otras palabras, su misión es determinar si el planeta tenía todos los ingredientes que la vida necesita, como agua, carbono y una fuente de energía, mediante el estudio de su clima y geología.
Han pasado casi nueve años desde que Curiosity aterrizó en Marte en 2012, y el geólogo robot sigue haciendo nuevos descubrimientos. La curiosidad proporcionó evidencia de que los lagos de agua dulce llenaron Gale Grater hace miles de millones de años. Los lagos y las aguas subterráneas persistieron durante millones de años y contenían todos los elementos clave necesarios para la vida, lo que demuestra que Marte alguna vez fue habitable.
Misión TESS
El satélite de estudio de exoplanetas en tránsito (TESS) es el siguiente paso en la búsqueda de planetas fuera de nuestro sistema solar, incluidos aquellos que podrían albergar vida. Lanzado en 2018, TESS tiene la misión de estudiar todo el cielo y se espera que descubra y catalogue miles de exoplanetas alrededor de estrellas brillantes cercanas.
Hasta la fecha, TESS ha descubierto más de 120 exoplanetas confirmados y más de 2.600 planetas candidatos. El cazador de planetas continuará encontrando objetivos de exoplanetas que el próximo telescopio espacial James Webb de la NASA estudiará con más detalle.

Perseverancia Mars Rover
El robot astrobiólogo más nuevo de la NASA, el rover Perseverance Mars, aterrizó de manera segura en Marte el 18 de febrero de 2021 y está iniciando una nueva era de exploración en el Planeta Rojo. La perseverancia buscará signos de vida microbiana antigua, lo que hará avanzar la búsqueda de la agencia para explorar la habitabilidad pasada de Marte.
Lo que realmente distingue a esta misión es que el rover tiene un taladro para recolectar muestras de núcleos de roca y suelo marcianos, y las almacenará en tubos sellados para que las recoja una futura misión de retorno de muestras a Marte que las transportaría de regreso a la Tierra para un análisis detallado.
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¿Se acerca el fin del gran telescopio Hubble? La NASA ha comunicado que se encuentra fuera de servicio por una falla en la computadora.

El Hubble es un telescopio que orbita en el exterior de la atmósfera, viaja de forma circular alrededor del planeta Tierra a 593 kilómetros sobre el nivel del mar. Entró en servicio en 1990, y luego de 30 años aún continúa otorgando imágenes de galaxias, planetas, estrellas, agujeros negros y otros cuerpos del cosmos.
Pero hace días el telescopio Hubble, no ha funcionado bien, anunció la Nasa, indicando que continúan "trabajando para resolver el problema".
"El telescopio en sí y los instrumentos científicos gozan de buena salud", aseguró la agencia espacial estadounidense. Pero la computadora que controla estos instrumentos "se detuvo el domingo 13 de junio" al final de la tarde.

Una prueba para reiniciarla falló al día siguiente. Según las primeras indicaciones, el problema radicaría en un módulo de memoria dañado. También falló un intento de cambiar a un módulo de memoria de respaldo.
El sistema de esta computadora fue desarrollado en la década de 1980, y se encuentra a bordo de un módulo que fue reemplazado en 2009 durante una misión de mantenimiento al telescopio.
A pesar de esto, sus ópticas y demás aparatos de observación estelar se encuentran en excelente estado, pero su manejo se hace imposible, si no se cuenta con la computadora operativa.
El Hubble se encuentra transitando su quinta misión espacial, y es probable que sea la última. Hubble fue lanzado en 1990, revolucionó la astronomía y nuestra visión del Universo, registrando imágenes del sistema solar, la Vía Láctea y galaxias lejanas.

Es por esta razón que la NASA tiene interés en que siga trabajando un tiempo más. Pero el viejo aparato ha comenzado a mostrar fallas importantes.
Por ahora solo queda esperar a que el problema se solucione y al nuevo telescopio espacial, el James Webb, que se pondrá en órbita a finales de 2021. Presentado como el "hermano mayor" del telescopio Hubble.
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